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Juego de Tronos: El Trono de Hierro

Tomar rehenes

Damos un vistazo a los prisioneros en Juego de Tronos: el Trono de Hierro

Juego de Tronos: el Trono de Hierro es un juego de ambición, intrigas e influencias basado en los personajes y hechos de la serie de HBO Juego de Tronos. El Rey Robert Baratheon ha muerto, su línea de sucesión está en disputa y el Trono de Hierro está disponible para quien quiera arriesgarse a cogerlo. Solo tienes que encontrar una forma de hacerlo.

En este juego, que permite de tres a cinco jugadores, ganar la partida significa ser el primero que consigue repartir sus cinco fichas de influencia entre las otras Casas. Pero la condición de victoria y tu camino hacia la victoria son dos cosas muy diferentes. La condición de victoria está claramente definida, la forma de alcanzarlo no.

El Trono de Hierro usa el sistema de juego del legendario juego de tablero Cosmic Encounter, y te desafía a jugar tanto con tus recursos como con tus oponentes. Puedes extender tu influencia al ganar batallas, o mediante la diplomacia. Incluso puedes conseguirlo, o colocarte en una buena posición para conseguirlo cogiendo desprevenidos a los adversarios con un farol o una mentira. El truco es ser flexible, ganar algunas batallas, cerrar algunos tratos y siempre mantener ocultas tus verdaderas intenciones.

Sacar ventaja de los rehenes

Las batallas en Juego de Tronos son sangrientas, pero es raro que un bando quede totalmente destruido. Es habitual encontrar supervivientes entre los perdedores, y cuando esos supervivientes tienen nombres conocidos, el vencedor puede tomarlos como rehenes para sacar ventaja en futuros acuerdos. Incluso en tiempos de paz, las Casas pueden demostrar buena voluntad ofreciendo rehenes, ya sea mediante matrimonio o enviando niños para que sean criados como guardias.

Los rehenes son una parte integral de El Trono de Hierro, y se representan mediante las cartas que coges de otros jugadores.

  • Al ganar un desafío puedes quedarte con un rehén del bando perdedor, puedes elegir coger la carta superior del mazo de Casa del perdedor, una carta al azar de su mano o coger cualquier rehén que tenga en su poder.
  • Puedes negociar el intercambio de rehenes como parte de los términos de una tregua con otra Casa.
  • Finalmente, si otra Casa te traiciona tras llegar a una tregua, puedes tomar como rehén una de sus cartas de casa.

En Juego de Tronos los rehenes se usan como moneda de cambio, y en Trono de Hierro los rehenes ofrecen influencia sobre las Casas a las que pertenecen. Esta influencia puede ayudar a conseguir un trato ventajoso, y si el adversario no acepta tus términos, puedes dar ejemplo con tus rehenes, castigándolos de tres maneras posibles:

  • Líder: si descartas una carta de rehén que se corresponde con el líder de otro jugador, inmediatamente descartas cuatro fichas de poder de su hoja de líder, lo que reduce la cantidad máxima de poder con la que un jugador puede enfrentarse a los desafíos.
  • Personaje: si descartas una carta de rehén que se corresponde con una ficha de personaje de otro jugador, inmediatamente se descartan cuatro fichas de poder de ese personaje. Si esto reduce el poder del personaje a cero, el personaje muere y no puede usarse para participar en desafíos y anula la habilidad única de cualquier carta de casa correspondiente al personaje.
  • Hostilidad o Tregua: si descartas una carta de rehén de hostilidad o tregua, puedes descartar uno de poder de cualquier personaje de esa Casa.

Además, hay varias cartas y efectos de juego que pueden permitir hacer uso de los rehenes de otras formas, y también las hay que permiten liberar a los rehenes que han cogido tus adversarios.

Bajas de guerra

En Juego de Tronos casi todas las Casas toman rehenes, pero hay enormes diferencias en las formas en que cada Casa y líder trata a sus rehenes. Lo mismo ocurre en Trono de Hierro.

En Trono de Hierro cada Casa tiene una identidad única reflejada en las habilidades que aparecen en las hojas de líder y de Casa, y varias de esas habilidades se relacionan directamente con los rehenes.

Joffrey Baratheon de la Casa Lannister es un joven cruel, y su carta de casa Es Mía, permite, cuando es el líder o se envía su ficha de personaje a un desafío, quitar poder a un personaje del adversario.

Es importante tener en cuenta que la carta Es Mía no fuerza a descartar los rehenes que tienes, así que están disponibles para castigarlos más adelante o usarlos como carnaza en los acuerdos. Si estás jugando con la Casa Lannister, puede merecer la pena usar Es Mía para quitar poder a unos cuantos personajes antes de ofrecer a tus rehenes como parte de un acuerdo; una vez que demuestres a tus adversarios que vas en serio, quizá sean más receptivos a respetar la importancia de recuperar a sus rehenes.

Por otra parte, Melisandre, ofrece a la casa Baratheon otra carta de casa que afecta a los rehenes. Los Terrores de la Noche, aunque solo funciona durante la resolución de un desafío en el que ha participado, y por tanto no le ayuda a ganarlo, es casi una sentencia de muerte para cualquier personaje al que haga objetivo. Dado que se puede castigar a un rehén al principio del turno de cualquier jugador, puedes enviar a Melisandre a un desafío, jugar Los Terrores de la Noche durante la resolución para quitarle tres de poder a un personaje y después castigarlo al principio del siguiente turno para que pierda otros cuatro. Es raro que un personaje tenga más de siete puntos de poder, así que esto es una sentencia de muerte casi garantizada.

Es importante resaltar que la pérdida de un personaje es un golpe importante para una Casa. No solo implica que no puedes usar las habilidades de su carta de casa, también significa que tendrás menos opciones disponibles para los desafíos futuros. Es posible aceptar la pérdida de un personaje razonablemente bien, pero cuando te quedas solo con dos, pones en peligro la mitad de la fuerza de tu Casa cada vez que participas en un desafío.

Por supuesto, no todas las cartas que tienen que ver con rehenes son agresivas, incluso dentro de la misma Casa. Por ejemplo, Davos Seaworth de la Casa Baratheon, tiene una habilidad de líder que permite liberar rehenes que no sean Baratheon y a cambio recuperas cartas de tu pila de descartes. Ya sea porque quieres recuperar tu carta de hostilidad con valor veinte o una carta de personaje específica, la habilidad de Davos no solo permite recuperar las cartas, también ayuda para negociar con otras Casas que quieran ver libres a sus rehenes.

Si Davos libera rehenes, Khal Drogo los toma. Su habilidad de líder permite gastar uno de poder de su hoja durante la fase de resolución de un desafío, en el que has participado en el bando del retador y aunque se pierda el desafío, puedes tomar un rehén. Esto significa que si ganas un desafío, puedes tomar más de un rehén, y dado que siempre puedes jugar la carta de casa correspondiente a tu líder una vez que llega el momento, puedes usar a tus rehenes para sorprender al adversario y ganar una buena cantidad de poder al jugar La Tradición Dothraki.

Perdonarles la vida

Para ganar la guerra hay que ganar batallas, y eso significa que la gente muere. Pero a veces ganar batallas no es suficiente. Robb Stark aprendió esta lección de la forma más dura, y es una lección que deberías recordar en tus partidas de El Trono de Hierro.

A veces no necesitas mucho para conseguir la influencia inicial para ir consiguiendo ventaja para el final de la partida. Después de todo, cuanto más te acerques a la victoria, más normal será que los adversarios se unan contra ti. Si estás cerca de ocupar el Trono de Hierro y no tienes un plan para los momentos finales, casi seguro que te ganarás un puñal en la espalda. Sin embargo, si te tomas tu tiempo y no haces tu movimiento final hasta que no tengas en marcha un plan sin fisuras, es muy posible que consigas ser el próximo Rey o Reina de Poniente.

Esto significa hacer buen uso de la habilidad del líder y tus cartas de casa. También implica participar de forma astuta en todos los acuerdos entre las Casas y podrás comprobar que el uso de los rehenes es muy importante… así que practica tus faroles. Ponte a prueba en las batallas. Traiciona a tus aliados en el momento justo. Para alcanzar el Trono de Hierro tendrás que asegurarte de ser el que hace un buen uso de los rehenes y no ser el miembro de tu Casa que es tomado como rehén. Vencer o morir, no hay otra forma.