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Sid Meier's Civilization: Un nuevo amanecer

La fuerza de un imperio

Todas las claves del enfoque militar en Sid Meier’s Civilization: Un nuevo amanecer

En Sid Meier’s Civilization: Un nuevo amanecer de dos a cuatro jugadores os convertís en los líderes más poderosos que haya dado la historia. Competís por el avance de vuestros dominios a través de los siglos para lograr convertiros en la fuerza dominante del mundo, en aquel imperio que pasará a la historia como el más glorioso de todos los tiempos. Para conseguirlo es necesario que utilices todos tus recursos y que fijes una estratagema definida centrándote en uno o varios aspectos como el militar, cultural o económico.

Una nueva era amanece en un mundo que se postra a tus pies. A medida que tu imperio florece tu responsabilidad aumenta, pues depende de ti que tu pueblo alcance la gloria. ¿Dominarás el mundo convirtiendo tu patrimonio cultural en hegemónico o mejorando la industria para construir maravillas que te sobrevivan? ¿Tu nación será la más rica o la más avanzada tecnológicamente? ¿O te convertirás en un auténtico conquistador, usando tu ejército para doblegar a otras naciones a tu voluntad y sumarlas a tu imperio?

Sid Meier’s Civilization: Un nuevo amanecer es un juego en el que la estrategia es fundamental. Puedes usar tus ejércitos para darle un enfoque militar y prevalecer a base de conquistas bélicas. Expandir la cultura de tu nación es importante pero cada vez que las fronteras de tu imperio crecen se convierte en más necesario el defenderlas. Un enfoque militar del juego te permite reforzar tus defensas pero también realizar ataques. Puedes usar una carta de enfoque militar, por ejemplo para mejorar tus fortificaciones dando la vuelta alas fichas de control a su cara reforzada. Así serás menos vulnerable a los ataques de las naciones rivales y ante las bandas errantes de bárbaros que causan estragos en todos los imperios. Cuando te estás defendiendo de un invasor, estas fichas reforzadas aumentan el valor de combate de tu territorio así como de cada ciudad aliada adyacente y sus fichas de control poniéndole mucho más difícil el asedio al enemigo.

Batalla por el dominio

Pero el enfoque militar no solo te sirve para defenderte de agresiones externas tanto de invasores como de bárbaros, también puedes atacarles tú e intentar conquistar ciudades-estado y hacerte con territorios rivales. Si estás lo suficientemente cerca de tu objetivo, la carta de enfoque militar te permite atacar más lejos y con más contundencia según vaya avanzando la partida y obtengas versiones más avanzadas de la carta. Una vez has seleccionado tu objetivo, tanto tú como el defensor tiráis un dado para determinar vuestros respectivos valores de combate. Al resultado del dado tenéis que restar penalizadores y sumar bonificadores según si eres el atacante o el defensor y las características del campo de batalla. Un área que está bajo tu control pero que no tiene ciudades repletas de ciudadanos indefensos será más fácil de conquistar que una ciudad-estado con murallas poderosas y un arsenal bien surtido.

Una vez hayas determinado tu valor de combate, puedes usar las cartas de enfoque pedir refuerzos y aumentar tu valor en el combate con la ayuda de las fichas de intercambio. A partir de este momento la suerte está echada, la batalla comienza y el bando con el valor de combate más alto será el ganador. Si la victoria cae del lado del defensor, las cosas se quedan como están. Mantiene su dominio y sus enemigos caídos deben retirarse para vivir otro día. Ahora bien, si la fuerza atacante resulta victoriosa toma el control del territorio arrebatado inmediatamente, ya sea un puesto de control, una ciudad-estado, etc… Oh, gran líder. Ya tienes el conocimiento necesario para ejercer el control militar en todo tu imperio y más allá de sus fronteras. Ahora es el momento de ponerlo en práctica, ¿estás preparado para Sid Meier’s Civilization: Un nuevo amanecer?