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Discover

Experiencias diferentes

Discover es un juego único de exploración y supervivencia cómo no has probado antes

Lunes

Unos picos rocosos, afilados como la punta de una daga, se extienden ante mí, en todas direcciones, formando los barrotes de mi prisión. Mi único consuelo son las cálidas ascuas de un fuego que se apaga por momentos. Me he despertado esta mañana sin la menor idea de cómo he llegado aquí. Recuerdo mi hogar, mi familia, mis amigos… pero no logro recordar cómo vine a parar a la cima de estas puntiagudas montañas. Aun así, la historia de mi emplazamiento no se encuentra entre mis prioridades. Mi preocupación más inmediata es escapar… y sobrevivir.

Si estas brasas se apagan, me temo que no llegaré al amanecer. Y lo peor de todo es esa sensación de que algo me observa. En los límites de mi periferia, un extraño movimiento perturba mi visión. No soy el único en mi aislamiento. Pero no voy a perder la esperanza. Sobreviviré. Regresaré a casa.

William Ross III

Martes

Milagrosamente, he sobrevivido a la noche. Tras despertarme por los rugidos de mi estómago, exploré los alrededores en búsqueda de comida. Me las ingenié para fabricarme una lanza rudimentaria con madera y algunas piedras y exploré estas montañas en busca de algo lo bastante osado como para llamar hogar a esta prisión.

Para mi sorpresa, todo el esfuerzo invertido en fabricar un arma fue en vano. Me encontré con una extraña escena: los cadáveres de doce pequeños animales colocados de tal manera que formaban un círculo perfecto. Aunque la escena era, como poco, extraña, no tengo mucha experiencia cazando, y la naturaleza me proporcionó una gran fuente de carne. Al llevarme los animales de vuelta al campamento, algo me alarmó: en la nieve había unas huellas de patas gigantescas, como del tamaño de mi brazo. ¿Sería este enorme depredador el autor de aquella escena de destrucción tan meticulosa? Aquello no podía ser obra de un animal corriente.

Mantengo el arma cerca de mí a medida que se pone el sol.

William Ross III

Miércoles

La esperanza me acompañaba hoy. Mientras buscaba más comida, descubrí los restos de una cabaña. Debió ser un humilde refugio: el techo se había desmoronado y el fuego había destruido la estructura del edificio. Había docenas de papeles esparcidos por la zona, lo que me llevó a pensar que aquello pudo ser una estación de investigación de algún tipo. Pero aquellos informes… ni aunque la mayoría de ellos se hubiera salvado de arder hasta convertirse en cenizas, tendrían sentido. Una escritura a mano casi ilegible que narraba extraños y antiguos rituales. Aun así, uno de ellos me llamó la atención: un mapa de los alrededores. ¡Hay una torre de radio a unos pocos kilómetros de mi campamento!

Ya he guardado toda la comida, el agua y las medicinas que encontré en la cabaña. Mañana me dirigiré a la torre de radio, quizás sea la clave para regresar a casa. Aunque ya he metido todo lo que necesito en una bolsa improvisada, tengo la sensación de que algo se me olvida…

William Ross III

Jueves

Una tormenta de nieve ha echado a perder mi plan de escape. Partí hace horas, pero me he perdido bajo una implacable ventisca de nieve y granizo. He encontrado una pequeña cueva donde puedo resguardarme hasta que pase el temporal. Pero si no se detiene antes del anochecer, temo que pueda ser el final. Si el frío no acaba conmigo, otra cosa lo hará…

Mientras observo cómo el blanco vacío devora todo a mi alrededor, siento que algo me acecha, esperando la oportunidad de atacar. Hay algo ahí fuera.

William Ross III

Viernes

Me desperté con el sonido de las olas rompiendo y la intensa luz del sol azotándome los ojos. Aunque no tengo la menor idea de cómo he llegado aquí, ¡tres desconocidos y yo nos encontramos abandonados en una isla! Estamos trabajando todos juntos para sobrevivir y escapar. Mi tarea consiste en encontrar agua limpia, así que intenté explorar el bosque al norte de nuestro campamento.

Al adentrarme en la espesura, me pareció escuchar una música que provenía del interior. Y cuanto más me adentraba, más alto la escuchaba, pero no logré encontrar de dónde venía. Incluso ahora, mientras escribo, no consigo quitarme el ritmo de la cabeza. Pero mañana será otro día. Sé que si trabajamos juntos, ¡podremos encontrar el camino de vuelta a casa!

Emily Cooper