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Juego de Tronos: El juego de tablero

El precio del poder

El Banco de Hierro en la expansión Madre de Dragones

En Juego de Tronos: El juego de tablero, los señores y señoras de Poniente se han hecho al campo de batalla en su lucha por el Trono de Hierro, que ha quedado vacante tras la muerte de Robert Baratheon. Ahora, en Madre de Dragones, la Casa Targaryen se une a la contienda y cruza el mar Angosto para reclamar su trono. Sin embargo, la reina dragón necesita hombres y barcos, aunque no es la única que está en esa tesitura: el rey Robert dejó a la corona con una tremenda deuda, la cual ha pasado a manos de su viuda Cersei y los Lannister. Además, por todo Poniente, los sucesivos conflictos sumen al reino en problemas financieros cada vez más graves. Si un líder quiere afianzar su pretensión al trono, es posible que tenga que buscar la ayuda de un poder exterior...

Hoy, nos complace ofreceros un análisis detallado del Banco de Hierro de Braavos incluido en la expansión Madre de Dragones para Juego de Tronos: El juego de tablero.

Las riquezas de Essos

El Banco de Hierro es una de las instituciones más acaudaladas del mundo conocido y utiliza su vasta influencia no solo para acrecentar su propia riqueza, sino también para alterar el flujo de poder en Poniente y más allá. Cualquiera puede pedir ayuda a sus prestamistas gracias a la introducción de las fichas de Orden del Banco de Hierro en Juego de Tronos: El juego de tablero. Las fichas del Banco de Hierro son fichas de Orden naval que los señores y señoras de Poniente pueden usar para adquirir préstamos del Banco de Hierro. Estas fichas pueden ser el objetivo de una incursión y tu desafortunado emisario ser asesinado; sin embargo, dado que tal tropelía ocurriría antes de que el emisario pudiera cerrar el préstamo, tu oponente no te robará una ficha de Poder por asaltar una de estas órdenes del Banco de Hierro. En cualquier caso, si tu mensajero puede llegar sano y salvo a la bahía septentrional de Braavos, tendrá la oportunidad de negociar con el notorio Banco de Hierro, el cual pondrá todo su poder al alcance de tus manos... por un precio, claro.

Al resolver una ficha de Orden del Banco de Hierro, tienes el derecho a adquirir un préstamo del Banco de Hierro, lo que puede ser de gran ayuda contra tus enemigos. Por ejemplo, Asaltantes del mar o Caballería de vanguardia te permiten reclutar fuerzas adicionales en zonas que controles; mientras que Maestre lea o Maestro de armas te dan la rara oportunidad de mejorar zonas aumentando de forma permanente su efectividad mediante Suministros adicionales o Fortalezas reforzadas. O, si te encuentras con que necesitas una solución más sencilla y directa, puedes contratar a los famosos asesinos conocidos como Los Hombres sin Rostro para destruir a un Caballero y un Soldado presentes en cualquier zona, sin importar a qué bando pertenezcan o dónde se encuentren. Dadas las siempre cambiantes alianzas que se dan en Juego de Tronos: El juego de tablero, esto puede ayudarte a hacerte con la victoria en un enfrentamiento clave u obtener el favor de otra Casa si envías a los asesinos a eliminar a un enemigo mutuo.

La ciudad secreta

En el mundo de Canción de hielo y fuego, Essos es tan cruel y mezquino como Poniente, lo que significa que la fuerza es siempre una forma de ayudarte a cerrar el préstamo que elijas. Pese a que no es tarea fácil, es posible tomar la delantera en las negociaciones con el Banco de Hierro mediante el control de la ciudad de Braavos, que es donde tiene su sede. Si eres el primer jugador en conquistar esa ciudad neutral de Fuerza 5, recibes su ficha; y, mientras mantengas el control de la ciudad, pagas una ficha de Poder menos en cada préstamo que adquieras. No obstante, si uno de tus oponentes te arrebata el control de la ciudad, se queda inmediatamente con ese descuento.

Ocurre también que no puedes simplemente adquirir el préstamo que quieras, sino que debes escoger entre lo que el Banco de Hierro está dispuesto a ofrecer. Para adquirir un préstamo, escoges una de las tres cartas de Préstamo que se muestran en la sección del Banco de Hierro del tablero y usas tus fichas de Poder para pagar su coste inicial, que está indicado encima del espacio ocupado actualmente por esa carta de Préstamo. Una vez has cerrado tu préstamo, puedes utilizar su efecto de inmediato y convertirte instantáneamente en una amenaza, incluso si tus enemigos pensaban que te habían abocado a la irrelevancia.

Al comienzo de cada ronda, las cartas de Préstamo en el Banco de Hierro se desplazan un espacio hacia la izquierda, con lo que su precio se reduce o van a parar a la parte inferior del mazo de Préstamos si nadie las adquiere. Si se da el caso de que no hay opciones que te sean favorables o que te resulten asequibles, puedes simplemente mantenerte a la espera. No obstante, procura no esperar demasiado, no vaya a ser que un oponente te robe el préstamo ideal delante de las narices y te deje en el brete de tener que buscar un nuevo plan en el que no cuentes con la ayuda del banco.

Pagar deudas

Cerrar un préstamo propicio puede darte ventaja en tu lucha por el Trono de Hierro; sin embargo, aunque esos préstamos te proporcionan poderosas habilidades, no deberían tomarse a la ligera. En adición a su coste inicial, cada préstamo requiere que pagues intereses, y los sagaces prestamistas del Banco de Hierro no perdonan las deudas con facilidad. Si has adquirido uno o más préstamos, debes descartar una de tus fichas de Poder al principio de la fase de Poniente por cada préstamo que hayas adquirido. ¡Además, debes seguir pagando esos intereses hasta el final de la partida! Si alguna vez te es imposible hacerlo, el jugador que posea la Espada de acero valyrio elegirá una de tus unidades para destruirla.

La reputación que se ha granjeado el Banco de Hierro a la hora de cobrar sus deudas es temible. Cuando los deudores de alta cuna no cumplen sus acuerdos, el banco se afana en ayudar a sus oponentes a deponerlos con la simple promesa de saldar sus deudas. Debes tener cuidado de no pedir más de lo que eres capaz de devolver o las Casas que se te oponen puede que sean la menor de tus preocupaciones.

Un humilde servidor

Al Banco de Hierro siempre le encanta ser de utilidad. Puede que los prestamistas te ayuden a convertirte en el indiscutido gobernante de Poniente, pero también es posible que esa silla se vuelva incómoda cuando comprendas quién tiene el verdadero poder.

¡Reclama el Trono de Hierro y las tierras de Poniente con Madre de Dragones para Juego de Tronos. El juego de tablero!


 

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