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El Señor de los Anillos: el Juego de Cartas

El fantasma de Framsburgo

Presentamos el cuarto pack de aventura del ciclo Ered Mithrin

Nada atacó a la compañía, ni le cerró el paso, y sin embargo el terror de Gimli no dejaba de crecer a medida que avanzaban...– J.R.R. Tolkien, El Regreso del Rey.

Para matar a una dragona necesitas un arma que sea capaz de hacerlo. Después de luchar contra Dagnir en la Colina de Hrogar, está claro que tus armas no bastaban para matar a la bestia. Así que has partido hacia las ruinas de la otrora gran ciudad de Framsburgo, donde se dice que la legendaria espada Daño de Sierpe, propiedad de Fram hijo de Frumgar, yace enterrada con su dueño. Tienes la esperanza de que esa espada encantada sea suficiente para derrotar a Dagnir y devolver la paz a las Tierras Ásperas.

Pero Framsburgo ha estado abandonada durante milenios, y en el mismo instante en el que pones un pie en la ciudad maldita, un terrible sentimiento de temor empieza a consumirte. Quizás la espada de Fram no sea la única cosa oculta en las profundidades del antiguo torreón de la ciudad...

La búsqueda de la espada

Este pack de aventura te invita a adentrarte en la fortaleza encantada de Framsburgo para encontrar una legendaria espada. Pero esta fortaleza contiene peligros ocultos que te acecharán en cada esquina. En comparación con el caos de la batalla con Dagnir en la Colina de Hrogar, estas salas parecen tranquilas y serenas. Sin embargo, una sensación de fatalidad se apodera de tu Compañía al caer la noche sobre la ciudad. Tus manos descansan nerviosas sobre tus armas y no dejas de vigilar los alrededores, como anticipando un ataque repentino.

Esta ansiedad no hace más que aumentar a medida que te adentras en la fortaleza. La espada de Fram ha estado oculta durante incontables siglos, y su tumba se ha perdido con el paso del tiempo. Peor aún, el interior de la fortaleza es un laberinto de Criptas olvidadas (El fantasma de Framsburgo, 101) y Salas encantadas (El fantasma de Framsburgo, 102), en las que acechan todo tipo de criaturas espeluznantes. Harías bien en encontrar la espada de Fram y escapar de allí raudo, no sea que te extravíes para siempre en la oscuridad de estas salas.

Pero a diferencia de muchas de tus otras aventuras, tu camino a través de Framsburgo no es una vereda recta que puedas recorrer añadiendo fichas de Progreso a la Misión actual. Estos secretos yacen enterrados en el mazo de Encuentros, esperando a que los encuentres explorando con la palabra clave Descubrir que encontrarás en las cartas de Lugar de El fantasma de Framsburgo. Cuando una carta con la palabra clave Descubrir se convierte en el Lugar activo, el jugador inicial roba un número de cartas del mazo de Encuentros, clasificándolas en función de sus rasgos.

Con un poco de suerte, podrás encontrar algunas cartas de Botín. Estas cartas se vinculan al Lugar activo y, además de ayudarte a avanzar, son valiosos tesoros que pueden proporcionarte otras ventajas. Si consigues la Llave de la Cripta (El fantasma de Framsburgo, 94) podrás ajustar el valor de Descubrir de un Lugar, ¡teniendo así más control sobre el número de cartas a revelar!

Aumentar el valor de Descubrir de un Lugar puede ayudarte a encontrar más Botín, y así estar más cerca de encontrar a Fram y su espada. Pero perturbar los recuerdos de ese pasado ya olvidado también podría provocar su ira, haciendo más probable que robes cartas de tipo Riesgo, como por ejemplo un Espectro Maligno (El fantasma de Framsburgo, 100). Si revelas una o más de estas cartas de tipo Riesgo durante tus descubrimientos, deberás elegir una al azar para que se convierta en otro obstáculo más en el área de preparación.

Esperanza en la oscuridad

La noche avanza y tu sensación de temor se incrementa a cada hora que pasas en el torreón, lo más sencillo sería abandonar tu búsqueda y encontrar otra forma de matar a Dagnir. Afortunadamente, El fantasma de Framsburgo te ofrece un montón de cartas de jugador que pueden ayudarte a llevar a cabo esta difícil tarea, comenzando con una nueva versión de Dáin Pie de Hierro (El fantasma de Framsburgo, 84).

Decidido a recuperar los tesoros enanos ocultos en Framsburgo, Dáin es lo suficientemente valeroso como para liderar a tu Compañía hasta llegar a la tumba de Framsburgo. Dáin es ya de por sí un héroe defensivo bastante potente, pero con él ahora podrás descartar la carta superior de tu mazo para reforzar su defensa, poniendo a salvo a tus otros héroes y aliados del castigo que inevitablemente recibirán en las catacumbas de Framsburgo.

Aunque el espacio natural de Dáin pueda ser defendiéndose de ataques enemigos, esa no es la única contribución que puede hacer a tu grupo de héroes. A veces, la mejor defensa es un buen ataque, y si equipas a un personaje como Dáin, o incluso a un personaje de Táctica, con una Espada de Guerrero (El fantasma de Framsburgo, 89), podrás liberar a tus compañeros del combate para que realicen otras tareas. La Espada de Guerrero aumenta el ataque de tu personaje por cada enemigo contra el que se enfrente, lo que le proporciona a Dáin un total de cinco puntos de fuerza de ataque, algo más que suficiente para infligir grandes daños.

Si logras tener un respiro al enfrentarte a tantos enemigos, Dáin puede derrotarlos con igual presteza si juegas Raudo y Fuerte (El fantasma de Framsburgo, 90). Jugando este evento, y agotando la Espada de Guerrero, puedes preparar inmediatamente a Dáin después de que ataque y destruya a un enemigo. Destruir a un enemigo puede haber debilitado un poco la fuerza de la Espada de Guerrero, pero Raudo y Fuerte lo compensa con creces.

El arma definitiva

Muy por debajo de la encantada fortaleza, la oscuridad no deja de aumentar. En algún distante lugar, el sonido de las criaturas emerge de las ineludibles tinieblas. A pesar de tu temor, la espada que buscas se encuentra en algún lugar de esas laberínticas salas. Templa tus nervios y reúne todo tu coraje, ¡sólo así encontrarás lo que necesitas para matar a la dragona con El fantasma de Framsburgo!


 

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