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Twilight Imperium Cuarta Edición

Construye tu flota

Un adelanto de la acción táctica en Twilight Imperium Cuarta Edición

Mecatol Rex está a tu alcance. El mismísimo centro de la galaxia, símbolo del control y la supremacía, aguarda a ser reclamado en tu nombre. Pero no te va a resultar sencillo, pues hay más facciones que pugnan por el control de la galaxia; tendrás que reunir una formidable armada y planificar cuidadosamente tu estrategia para derrotar a tus adversarios.

En este artículo os ofrecemos una muestra de la preparación de la partida, la fase de Estrategia y la ejecución de una acción táctica en Twilight Imperium. Dominar estos conceptos es crucial para triunfar y garantizará la supremacía de tu facción al final de la partida.

Cread vuestra propia galaxia

Antes de empezar la partida, los jugadores tendrán que disponer el tablero galáctico combinando los 51 módulos incluidos en el juego. El cuaderno Aprende a jugar contiene las instrucciones necesarias para preparar partidas introductorias, pero en el procedimiento completo se reparte una mano de módulos de tablero a cada jugador para que construyan su propia galaxia personalizada.

Tras ubicar Mecatol Rex en el centro, los jugadores se turnan colocando módulos alrededor del corazón de la galaxia. El contenido de estos módulos varía, desde planetas ricos en recursos naturales hasta peligrosas tormentas iónicas. Una vez que se han colocado tres círculos concéntricos de módulos en torno a Mecatol Rex, los jugadores sitúan los sistemas de origen de sus respectivas facciones en sus extremos del tablero. Acto seguido se termina de rellenar este círculo exterior colocando anomalías junto a los mundos de origen de los adversarios y planetas con recursos abundantes junto a los mundos propios.

También hay que determinar cómo ejercerán las facciones su dominio sobre esta galaxia mediante el uso de cartas de Objetivo. Se escogen al azar cinco cartas de Objetivo de la Etapa I y otras cinco cartas de Objetivo de la Etapa II; al principio solamente se muestran dos cartas de Objetivo de la Etapa I; las demás se irán revelando durante el transcurso de la partida. Cada uno de estos Objetivos proporciona puntos de victoria cuando se completa; el primer jugador que obtiene diez puntos de victoria gana la partida. Cada jugador recibe también dos cartas de Objetivo secreto y se queda con una de ellas (a su elección). Este Objetivo secreto asigna a cada jugador un propósito concreto que los demás desconocen y que influirá en la estrategia que adopte durante la partida.

Otros elementos de la preparación incluyen la selección de una facción y un color para cada jugador, reunir las cartas de Planeta iniciales y adjudicar el indicador de Portavoz a un jugador determinado al azar. Una vez hecho esto, la partida ya puede comenzar.

Preparaos para la guerra

En la fase de Estrategia, los jugadores determinan la especialidad de su facción para la ronda actual mediante la elección de una carta de Estrategia. Estas cartas no solo proporcionan una capacidad exclusiva que puede utilizarse durante la ronda, sino que además están numeradas del uno al ocho para determinar el orden de iniciativas de los jugadores. Empezando por el Portavoz, cada jugador escoge la carta de Estrategia que planea usar más adelante en la ronda.

Movilizad las flotas

El grueso de la partida tiene lugar en la fase de Acción, durante la cual los jugadores ocupan planetas, realizan transacciones comerciales e incluso libran cruentas batallas espaciales y terrestres. Siguiendo el orden de iniciativas, los jugadores se turnan para llevar a cabo una acción utilizando las fichas de Mando que tienen en sus hojas de facción.

Existen tres tipos de acciones: tácticas, estratégicas y de componente. Explicaremos las acciones estratégicas y de componente en futuros artículos; en el presente nos centramos en la acción táctica, que es el principal método para desplazarse, producir y combatir por toda la galaxia.

En tu propio turno, puedes llevar a cabo una acción táctica cogiendo una ficha de Mando de tu reserva de Táctica y depositándola sobre un sistema; al hacerlo estás “activando” ese sistema. A continuación tienes la oportunidad de mover naves hasta ese sistema, librar un combate espacial si hay naves de otro jugador, invadir planetas a fin de utilizarlos para tus propios fines, o bien producir nuevas naves si tienes un Puerto espacial en el sistema activado.

No puedes volver a activar un sistema que ya has activado en la misma ronda, ni tampoco puedes usar más fichas de Mando si no te quedan en tu reserva de Táctica.

Para determinar qué naves pueden moverse a un sistema basta con examinar la puntuación de Movimiento que figura en tu hoja de facción. Este valor numérico representa el número de módulos que puede recorrer la nave para llegar al sistema activado. La cantidad de naves que puedes tener en un sistema en todo momento está limitada por el número de fichas de Mando que tengas en tu reserva de Flota. Si alguna de tus naves posee una puntuación de Capacidad de transporte (como es el caso de los Transportes), puedes desplazar fuerzas terrestres con ellas para invadir planetas. Cuando invades un planeta desocupado, te apropias de él cogiendo su carta de Planeta y colocándola agotada frente a ti. Los planetas que ocupas te proporcionan Recursos con los que seguir expandiendo tu imperio e Influencia para las deliberaciones del Consejo Galáctico.

Por último, si tienes un Puerto espacial en el sistema activado, puedes construir naves adicionales para engrosar tu armada galáctica. Desde el más pequeño caza de combate hasta descomunales naves insignia; puedes construir cualquier cosa mientras poseas los recursos necesarios para ello. Toda nave tiene un Coste, que equivale a la cantidad de Recursos que has de utilizar para colocar esa nave en el sistema activado. Los Recursos se utilizan poniendo boca abajo cartas de Planeta que controlas a cambio de la cantidad de Recursos que figura en el anverso de dichas cartas. Cuantos más planetas controles, mayor será el tamaño de la flota que puedes crear.

Si hay unidades enemigas en el sistema que has activado, se produce un combate en cuanto introduces naves tuyas en él y también cuando despliegas unidades de tierra en alguno de sus planetas. El procedimiento para resolver estos combates se analizará en futuros artículos.

La acción táctica es esencial para conquistar la galaxia. Muchos Objetivos requerirán que controles un número determinado de planetas o que gastes una cierta cantidad de Recursos o Influencia que solamente podrás acumular expandiendo las fronteras de tu imperio.

Lidera tu flota

¡Mecatol Rex te aguarda! ¿Serás tú quien logre sentarse en el Trono Imperial y gobernar toda la galaxia? ¿O se contará tu especie entre las desaparecidas en los anales de la historia, flotando a la deriva y olvidada entre las estrellas más remotas? ¡Averígualo con la cuarta edición de Twilight Imperium!